Añorado señor Hitchcock:
No quisiera ponerme dramático,
pero he leído
en alguna parte
que la delictuosa melena
de las rubias
y su oceánica mirada azul
constituyen anomalías en peligro
de extinción.
No voy a extenderme más en mis opiniones acerca de los caprichos de la genética pues considero que sería hurgar en la herida de manera innecesaria, por el mero placer de hacerlo, como usted solía hacer con sus rubias, aquellas a las que, a cambio, regaló una inmortalidad que ahora se me antoja paradójica.
Sin más y comprendiendo su indudable desasosiego, que es el mío propio, me despido atentamente.
Mr. McGuffin
Pie de foto: Grace Kelly. Edición de Martínez Clares sobre fotografía de pearl7diamond.com
