Dylan durante una conferencia de prensa en Suecia
(1966). Imagen de CORDON PRESS.
En una ocasión, le preguntaron a
Dani Martín, antiguo cantante de "El
Canto del Loco", sobre Bob Dylan: “Me
parece un pesado”, respondió. Hoy, le han concedido el Premio Nobel de
Literatura. A Dylan, naturalmente.
La música se agarra a la
juventud: la música con su parafernalia de cueros y greñas, de tupés y
litronas, de sueños quebrantados y resaca; la música que es la argamasa de la
tribu, que diseña sus vestiduras, sus leyendas y sus vicios sin ánimo de crear
tendencia, que se cuela en la mirada de sus adeptos, en sus ojos desafiantes de
animales apaleados; la música con tanta prisa por vivir, tan marginal y tan
efímera. Y sin embargo, sigue aquí, con nosotros, ella que nunca quiso
perdurar, sonando incansable en nuestra memoria.
Tal vez sea el único culpable,
pero no me arrepiento: a la música tengo que buscarla en las fotos antiguas porque
lo que vino después ya no me parece música como tampoco me parece juventud. Mírenlas
detenidamente porque ahí estamos los jóvenes de antaño. Es Cierto. No se dejen
engañar: son ellos, los 091, pero podríamos haber sido cualquiera de nosotros;
cualquiera de los chavales que nacimos en una dictadura y crecimos en libertad
sin saber muy bien qué hacer con ella; cualquiera de los presuntos rebeldes que
nos expandimos como una plaga por las ciudades y los pueblos a golpe de Discoplay, presos vertiginosos de una
libertad vertiginosa, tan progresiva como el rock de los 70, tan fascinante que
llegó a atraparnos sin remedio. Y ahí seguimos. Entre músicas. Recordando lo
que ya nos advirtió Bob Dylan cuando dijo que nadie es libre, pues hasta los
pájaros están encadenados al cielo.
Pie de fotos:
1. José Antonio García y José Ignacio Lapido en "Granada es
posible", foto de Juan Jesús García.
2. Las fotos son del año 1982 y están sacadas en la puerta del bar
Santa María (calle Almona de San Juan de Dios, en Granada), justo enfrente del
callejón que llega hasta el instituto Ángel Ganivet, que en aquellos tiempos
era sólo de niñas. El Instituto Padre Suárez, que también está cerca, era donde
estudiaban Tacho González y José Ignacio Lapido, y era sólo de chicos.
Iggy Pop, David Bowie, Lou Reed, Eric Clapton, Bob Dylan, Keith Richards, BB King, Mick Jagger y Leonard Cohen no pudieron hacerlo.
Les dijeron que para ser un mito hay que morir joven, en la más deslumbrante plenitud, y ellos pusieron todo de su parte pero acabarán por enterrarnos a todos.
La brevedad no ha sido una de sus virtudes, pero ser un mito tal vez consista en no morirse nunca o, llegado el caso, en hacerlo de una manera inolvidable: con un último acorde de guitarra sobre el escenario.
Pie de foto: Mosaico realizado por Martínez Clares, 2012.