Se congratulan los medios: “la mitad de los jóvenes españoles aceptaría
cualquier trabajo, en cualquier lugar y por un salario bajo”. O lo que es
lo mismo: alguien ha convencido a la mitad de nuestros jóvenes de que deben
aceptar cualquier trabajo, en cualquier lugar y en unas condiciones abusivas.
Parece que la crisis no tardará
en arrojar grandes beneficios porque ya ha logrado alguno de sus principales
objetivos.
Pie de foto: Cartel de “Rebeldes sin causa” (Nicholas Ray, 1955).








