Mostrando entradas con la etiqueta Salvador Dalí. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salvador Dalí. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de enero de 2014

Veinticinco años sin Dalí

Su padre vaticinó su absoluta inutilidad -“Este chico morirá cubierto de piojos”-, pero con el paso del tiempo se permitió el lujo de declarar incompetentes a sus profesores: “Como los profesores todos de la Academia de Bellas Artes de San Fernando son incompetentes para juzgarme, yo, Salvador Dalí, me retiro”. Así consta en el expediente académico de este genio al que le pusieron el nombre de un hermano muerto. Todas sus “ex-cen-tri-ci-da-des” no tuvieron otro fin que informar a sus padres de que él era muy diferente al difunto Salvador.
Siempre tuvo claro que, si ardiese El Prado y él tuviese la ocasión de rescatar una única cosa, habría salvado el aire contenido en ese espacio maravilloso de Las Meninas. De esa devoción por Velázquez, se derivan las siete palabras con las que resumió su propia obra: “La personalidad es absolutamente imposible de evitar”.
Pie de foto: Dalí.