Tengo la mala costumbre de no parar.
Cuando termino mi jornada laboral, comienzo mi otra jornada laboral. Hablo de esa sucesión de esclavitudes que he ido acatando por no saber decir que no a tiempo.
¡Ah, la dulce negativa!
Anoche, me miré a los ojos en el espejo.
George Clooney me mostró la débil frontera entre la vida conocida y la que está por venir. Up in the air (Jason Reitman, 2009) es una historia en la que los verdugos administran la piedad y nos enseñan como ésta consiste en hacer su trabajo sin mostrar la más mínima compasión.
No sé cuando vendrá Ryan Bingham a visitarme, pero me dicen que efectivamente, para quienes todo lo pierden, sobran las explicaciones.
Pie de foto: Fronteras. Martínez Clares, 2011.