Repasar los títulos de un autor puede ser una buena
manera de medir su optimismo: Víctor del Árbol ha ganado recientemente el
Premio Nadal con su novela “La víspera de
casi todo” (Destino, 2016); en cambio, yo titulé mi segundo poemario como “Vísperas de casi nada” (Ilmo.
Ayuntamiento de Aguilar de Campoo, 2011). Aunque parece que el resultado no
deja lugar a dudas, pueden ustedes hacer sus apuestas.
