“Estos días azules,
y este sol de la infancia”
Antonio Machado
Se conocían desde siempre.
Machado había fundado junto a don Blas Zambrano la Universidad Popular en Segovia y sus versos terminarían siendo un referente para el pensamiento poético de María.
Ambos fueron, a su pesar, protagonistas de uno de esos caprichos que siempre adornan las tragedias: María Zambrano se iba de España en el coche al que no quiso subirse Machado. El poeta decidió continuar a pie, apoyado en su anciana madre, camino de una frontera a la que llegaría prácticamente inválido. Pero alguien detuvo el automóvil y ella se bajó para cruzarla juntos.
Fue una maldita casualidad encontrarse entre la multitud. No huían de nada. Tan sólo buscaban los días azules de la infancia.
Pie de foto: Frontera. Martínez Clares, 2008.

