Mostrando entradas con la etiqueta Julio Cortázar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julio Cortázar. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de junio de 2017

Las flores suicidas


En una época de universal engaño, decir la verdad constituye un acto revolucionario.
George Orwell.


En Ficciones, un conjunto de relatos publicado en 1944, se encuentra uno de los cuentos más célebres del universo borgiano: Pierre Menard, autor del Quijote. A diferencia de Menard que escribe solamente un par de capítulos sin tener conciencia de que está copiando literalmente el original, Juan Herrezuelo (Palencia, 1966) nos regala, gracias al cuento que da título a su último libro, Las flores suicidas (Talentura, 2017), un Quijote inédito, pues su Alonso Quijano, felizmente reencarnado en la piel de Isidro Agay, parece ser, al contrario que su predecesor manchego, el único hombre cuerdo en medio de una marabunta de locos, el único consciente de la vocación suicida que empuja a nuestra sociedad hacia la autodestrucción.


viernes, 19 de septiembre de 2014

Cortázar a fondo

De Bruselas, aquella cuna fugaz en medio de una Gran Guerra; del jazz, cuya cadencia determina el ritmo narrativo de sus textos; de ese yo desconocido y solitario con el que ha de convivir sin altercados destacables; del parque Güell, que aún impregna la memoria borrosa de un niño; de cronopios sin angustias, sin reloj; de su primer exilio voluntario; de la cólera actual del exilado; de cómo alguien que es precariamente monógamo puede amar a varias ciudades a la vez; de laberintos, líricos minotauros y teseos despiadados; de que escribir para lectores cómplices supone aceptar que amen tus libros o que los arrojen por la ventana; de que alcanzar un estilo propio lleva su tiempo y es un proceso que no siempre culmina en algo notable; de que las cosas más importantes deben escribirse con palabras sencillas.
De todo eso y mucho más habló anoche, durante casi dos horas, con Joaquín Soler Serrano en el programa A fondo de RTVE. Porque Cortázar sigue vivo en el más riguroso de los diferidos, tan vivo como en 1977, tan vivo como para seguir deslizando la languidez de sus erres entre el humo de cigarros fulminantes, como para pedir, con camaradería, únicamente el güisqui necesario, apenas ese sorbo fantástico que ayuda a los poetas a culminar su principal cometido: percibir el lado oscuro de las cosas.
Pie de foto: la vida, la obra y el pensamiento de Julio Cortázar en la entrevista realizada en 1977 por Joaquín Soler Serrano. Ver la entrevista.