Intuyo que lleva mucho tiempo dando de comer a sus inquietudes.
Por eso, no me sorprende que Paco Masegosa haya parido un puñado de canciones con sabor a primera edición de la mañana. Sus letras han colgado el cartel de “cerrado por derribo” y nos avisan de que lo obvio es un refugio incierto al que nunca prestamos atención.
A veces, cuando recuerdo mi inconformismo de antaño, temo que toda lucha sea un camino abocado a la soledad. Pero Paco ha tenido la cortesía de acompañarme hasta ese tiempo en que la música no se hacía sólo para divertirse. Y yo, lógicamente, prometo estarle agradecido.
Pie de foto: Paco Masegosa y Catiana. Martínez Clares, 2009.
